"La mística es a la vida scout como el alma es al hombre"
Intentar definir la mística es una tarea más que díficil. Es por
eso que preferimos nombrar algunos elementos que nos ayudarán a
comprender mejor de qué se trata.
La mística:
Es el fundamento que da sentido a la vida-acción
Es la razón de nuestro obrar
Es idea racional y también sentimiento
Es lo que nos relaciona con Dios, los hombres y la Naturaleza
Es mucho más fácil vivir como un buen scout, que tratar de
definirlo correctamente. Lo mismo sucede con la mística, porque no es un
mero concepto sino que para entenderla hay que experimentarla. La
mística determina un "estilo de vida" que penetra toda la metodología y
toda la actividad que se desarrolla en el Movimiento Scout.
Los Símbolos, las Costumbres y la Tradición como parte de la Mística
Los símbolos existen con el hombre desde siempre, desde el
lenguaje hasta la forma de relacionarse con Dios. Vivimos entre símbolos
al punto que cualquier cosa puede ser el símbolo de otra: un águila es
un animal pero puede ser también símbolo de poder o libertad, la balanza
aparte de servir para pesar es símbolo de equilibrio y justicia, una
ristra de ajo sirve de condimento pero también es símbolo de
superstición. Resumiendo, podemos decir que un símbolo es un objeto al
que se le otorga un valor más allá de su propio significado, un valor
"trascendente".
Los símbolos pueden ejecutarse a través de ritos, ceremonias,
fiestas, veladas, etc. Este conjunto de actividades junto con otras
prácticas habituales constituyen las "costumbres". Lo importante es que
aunque las costumbres vayan cambiando con el tiempo se mantenga la
"esencia" del símbolo que se celebra. Por ejemplo, la ceremonia a la
Bandera puede variar en las formaciones, en cómo se entra o sale de la
formación o la manera de presentarse, pero su esencia -rendir honor al
símbolo que representa a toda la Patria y a todos sus ciudadanos-
permanece. Esto significa que mientras se mantenga esa esencia, las
costumbres pueden evolucionar con el tiempo y tomar nuevas formas.
La "tradición" es la forma en que se comunica y se transmiten las
costumbres. Esta comunicación suele ser de generación en generación a
través de distintos medios como el oral o el escrito.
El conjunto de símbolos, costumbres y tradiciones constituye lo que en el Movimiento Scout denominamos "mística".
¡Ojo con el Fanatismo!
Muchos Dirigentes y Scouts de antaño, con tal de preservar la
"mística" del Grupo o del Movimiento, caemos, sin darnos cuenta, en el
fanatismo. A veces sucede que nos tomamos tan a pecho aquello que
relacionamos con la mística que creamos un verdadero nucleo selecto de
"preservación" y caemos en el error de confundir mística con "secreto".
Otras veces, nos apegamos tanto a las "formas" que olvidamos cuál es la
verdadera "esencia" de lo que estamos haciendo y nos remitimos a seguir
automáticamente todos los pasos que nos indica algún ceremonial o
reglamento sin reflexionar sobre el mismo.
Lo que debemos lograr es una apertura tal que, sin cambiar lo
esencial podamos incluir en nuestras actividades relacionadas con la
mística, elementos nuevos que la enriquezcan y compartirlas con todas
aquellas personas cercanas a nuestro ámbito.
El "cambio" o lo "nuevo" no significa romper con la mística,
significa "crecer", "evolucionar", siempre y cuando se conserve la
esencia de la misma. Un ejemplo de esto nos lo da la Iglesia Católica
cuando en el Concilio Vaticano II nos demostró cómo renovar la
"tradición", cambiando las "costumbres", pero fundamentándose en la
"esencia". La pregunta clave fue cuál era la esencia de la tradición y
cómo adaptar las costumbres a la época actual. A partir de ello reformó
la Liturgia de la Misa vigente desde hacía varios centenares de años.
Cambió costumbres que ya no tenían sentido y en algunos casos habían
perdido la esencia. Gracias a ello hoy participamos de la Misa en
nuestro propio idioma y la eucaristía se celebra con Cristo presente en
el altar, donde el Sacerdote preside la comida de frente a los fieles y
no de espaldas a los mismos.
EL MARCO SIMBOLICO
El marco simbólico son todos aquellos detalles que nos dan una
imagen propia y conforman el ambiente de referencia del Movimiento
Scout.
La presentación: que, mediante el uniforme, las insignias , la
nomenclatura y los símbolos conforman la imagen del Scout
La acción:que nos da una actitud "scout", nuestras ceremonias,
costumbres, tradiciones y la vivencia de la promesa scout.
El Espíritu: el Espíritu Scout resultante de vivir nuestros
Principios, el estilo de presentación del marco simbólico de cada
Sección y las ideas de Buena Acción, Servicio y Desarrollo de la
Comunidad que igualmente contribuyen a mantener esa imagen de Scouts.
Para atender las necesidades de los jóvenes en las diferentes
edades, cada sección tiene un marco simbólico que se expresa como un
tema central (inspirado por las fábulas infantiles, la mitología, los
héroes legendarios, un período de la historia, etc., o qué puede ser
totalmente inventado). Esto implica un estilo de vida que el Movimiento
Scout busca promover a través de su propuesta educativa y enfocado a la
necesidad de cada grupo de edad.
Los ejemplos de tales necesidades son:
el aprender a vivir juntos para la Sección Menor.
la aventura y la exploración para la Sección Scout e Intermedia.
el descubrir nuevos horizontes para la sección siguiente y,
la participación comprometida y solidaria en la comunidad o los problemas medioambientales para la Sección Rover, etc.
Un marco simbólico se basa en la inclinación natural de los
jóvenes para la imaginación, la aventura, la creatividad y la inventiva,
de manera que:
Estimula su desarrollo en las diferentes áreas de crecimiento;
Los ayuda a identificarse con las direcciones de desarrollo y los valores el Movimiento Scout propone;
Estimula el desarrollo de un sentido de identidad;
Estimula la coherencia y la solidaridad dentro del grupo.
El propósito de un marco simbólico, por consiguiente no es el
mantener a los jóvenes en un mundo artificial simulado. Simplemente es
una manera de usar esta herramienta natural de forma de ayudarles a
enriquecer su vida cotidiana, resolver las diferentes dificultades que a
diario enfrentan y, crecer hacia nuevas etapas de desarrollo. Por
consiguiente, el marco simbólico necesita evolucionar gradualmente, como
lo hacen los jóvenes, yendo desde un mundo de simulación a una escena
más realista con un poco de imaginación agregada.